Nuestra Fundación trabaja en red con entidades de acción social, como Fundació Roure. Hace pocos días, acudimos a la inauguración de su economato social en el barrio de La Ribera de Barcelona, donde los usuarios pueden adquirir los productos que se llevan a casa con un sistema de puntos, en función del número de miembros de la familia y de sus preferencias. Para conocer más de cerca este proyecto, entrevistamos a Soco Delàs, responsable del área de proyectos asistenciales de esta fundación.

¿En qué consiste este nuevo economato social de la Fundación?
Es un economato social que abre tres horas, tres días a la semana, gracias a diez voluntarios y a una coordinadora de la fundación. Para su organización, los usuarios acuden a una hora concertada y cada dos semanas, de manera que no tienen que hacer colas y se les puede atender mejor. Con este sistema de cita, trabajamos la dignidad de la persona: su puntualidad, su compromiso y su respeto para con los otros usuarios. Además, el sistema de puntos también les ha beneficiado: antes les dábamos una bolsa con alimentos; ahora están contentos de poder elegir lo que quieren.

¿Qué pueden encontrar los usuarios en este nuevo economato social?
Productos de alimentación básicos, de limpieza de la casa y de higiene personal. De momento, atendemos a 130 familias, que suman un total de 346 personas. Pero, en pocas semanas, sabemos que tendremos que atender a más, ya que hay otros economatos comunitarios por la zona que está previsto que cierren.

¿Qué más servicios se ofrecen a los usuarios?
Hace sólo un mes que hemos abierto y en un futuro próximo les ofrecemos clases de cocina y de ahorro energético y les pediremos que se impliquen en la fundación como voluntarios. Es decir, que estamos seguros de que hay personas que podrán ayudar dando clases de cocina a otras, por ejemplo.

Dada nuestra experiencia, cuando el usuario se implica como voluntario en la fundación, aumenta su autoestima”

¿Cómo consiguen los productos que están a disposición de los usuarios?
Gracias a la colaboración de otras entidades y empresas, como el Banco de Alimentos, Nutrición sin Fronteras y Embracing the World. Pero nos encantaría implicar a otros comercios del barrio, al mercado de Santa Caterina y, por supuesto, a las entidades que lo deseen.

¿Aceptan otro tipo de donaciones y cómo se pueden hacer?
Aceptamos donaciones de empresas, cuyos empleados, por ejemplo, pueden hacer una recolecta de dinero o de productos para traérnoslos aquí. También aceptamos donaciones particulares, que pueden llamarnos antes para coordinarse con nosotros. Lo que pedimos es que nos lo traigan, ya que no disponemos de suficientes medios para recoger productos.

¿Qué tipo de productos son más necesarios?
Leche en polvo para bebés de 0 a 6 meses, alimentos que caducan tarde, como aceite, cereales del desayuno, café, azúcar, arroz, huevos, tomate frito… También de higiene personal, como gel, champú, pañales…

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Toco muchas teclas: atiendo a personas, estudio necesidades no cubiertas de Barcelona… Cada día tengo un nuevo reto porque, a parte del economato, tenemos otros servicios, así que el día a día te da un gran bagaje para aprender.

En Barcelona hay un gran número de personas con problemas de salud mental que no están diagnosticadas ni medicadas y debido también a los recortes de sanidad, este colectivo de personas está muy desamparado”

Háblanos de los servicios de duchas sociales: ¿cómo funcionan?
Están pensadas, sobre todo, para familias de pocos recursos o que tienen dificultades en la vivienda, españoles que viven solos, personas tuteladas y muy mayores con problemas de movilidad. Las personas que acuden aquí las coordinamos en colaboración con los servicios sociales y con un horario. Aquí les dejamos todo lo que puedan necesitar: jabón, champú, toallas. Si vemos que, además de ducharse, necesitan lavar la ropa, les derivamos a nuestra Lavandería Solidaria.

Otro de vuestros servicios es el de las Comidas en Familia, ¿en qué consisten?
Son dos comedores con capacidad hasta para 40 personas, para que puedan venir familias enteras y alguna otra persona sola en situación de vulnerabilidad y disfrutar de la comida en un ambiente acogedor e íntimo. El objetivo de estas comidas es que adquieran hábitos de higiene y también hagan vida social, por lo que les sentamos con otras personas con las que pueden tener afinidad, por idioma, intereses, etc. Es bonito ver que vienen a gusto. Servimos comidas de lunes a domingo a las 13 horas y si lo requiere la trabajadora social también se llevan un picnic a casa para cenar.

¿Hay alguna relación entre el comedor y el economato social? 
Todos los proyectos de la Fundació están relacionados entre sí. Así, podemos cubrir necesidades no cubiertas a priori. Por ejemplo, al ver a una persona asiduamente en el economato, se pueden detectar fragilidades, tales como soledad, dependencia, problemas médicos, cortes en los suministros, falta de higiene personal, etc. No es que el comedor y el economato estén muy relacionados, es que todos los proyectos de la Fundació están relacionados entre sí para un único fin: cubrir las necesidades básicas de personas y familias vulnerables.

Rebost comunitari Fundació Roure
Acogidas en c/ Carders, 39 y Economato entrando por Pou de la Figuera. Barcelona.
¿Quieres colaborar? Puedes llamar al número de teléfono 932 956 013.